lunes, enero 3

Nao de amores



A Alfonso Reyes

Ya estoy harto de mar, de gente, de cielo;
de muerte, si Dios quiere.

Nadie podrá arrancarte de mí, sombra de sueño,
porque tengo pegada en el pecho toda tu noche
de pasión horrible.

Dentro de días estaré en la llanura
para cubrir mi corazón de polvo,
el aire de arena. Nuestra sola muerte
olvidada en un paraíso seco.

(Si pudiera encontrarte. Si pudiera bajar a Río, esta noche;
andar por las calles oliendo las hojas gruesas de los árboles;
abandonarme en la tierra hasta llenarme de piojos. Distraído.)

No quiero mi idioma, mi otra vida; no quisiera
llegar nunca. Volver si fuera posible

Magoas.

Esta noche ¡así! desprendido totalmente;
vuelto, devuelto, perseguido: ajeno mío
sin quererme. Caído en otra voz,
resbalado.

Mi corazón negándose al polvo,
ya detrás de tu cuerpo, del aire desterrado.

Bahía de Río de Janeiro, 25 de abril de 1933

-Texto, Ricardo Molinari // Imagen, Gabriel Grün-

2 comentarios:

  1. Fortísima! Muy buena, ese "si dios quiere" del principio, tan irónico como expresivo, le da al poema aún más vuelo.

    Gracias por compartirlo.

    Jeve

    Jeve y Ruma

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  2. Acuerdo, Jeve: definitivamente se trata de un poema convulso, inquietante, de tripa y sesos... Gracias por Compartir la palabra que hiende y, no obstante, libera... Mi Abrazo!

    ResponderEliminar

Por la travesía, Gracias...

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